Dorados en Itatí
En los últimos tiempos el rio Paraná nos sorprendió gratamente con la casi milagrosa recuperación que experimentó respecto de la cantidad y calidad de peces que alberga.
Periódicamente pesco la zona media de este majestuoso curso y en cada salida, lográbamos capturar una gran cantidad de doradillos, chafalotes, pirá pitás y hasta algún san Pedrito, consiguiendo así jornadas de pesca muy entretenidas.
Las capturas se sucedían una tras otra pero los portes, salvo raras excepciones no superaban los 2.5 kg.
La utilización de equipos livianos hacía que las peleas fuesen más equitativas y realmente el día de pesca transcurría casi sin darnos cuenta.
Cuando recibí la invitación para pescar la zona correntina de Itatí, mi respuesta afirmativa no se hizo esperar.
Era la posibilidad de tener en la punta de nuestro equipo algún dorado de los buenos, esos que cuando vemos en el aire aceleran nuestro pulso.
Emprendimos el viaje durante la noche para llegar de madrugada, descansar un poco y apenas asomara el sol poder comenzar la jornada de pesca.
En Itatí nuestro destino fue el complejo de cabañas Puerto Paraíso, todo un referente en la región. Luego de un completo desayuno muy bien preparado, comenzó nuestra aventura...
Nuestro guía se dirigió inmediatamente a una zona donde las rocas afloran en la zona central del río, formando una corredera imponente, a escasos minutos de viaje de nuestro lugar de alojamiento.
Era temprano y la mañana también se presentaba fría y algo nublada. La temperatura del agua era bastante baja, razón por la cual decidí utilizar una línea de hundimiento rápido (una outbound de275 grains) y derivar las moscas lo mas pegado a la piedra posible.
Un par de pasadas a cada lado de la piedra y el primer pique, un dorado pequeño, aguerrido, peleador pero pequeño para un equipo numero 8.
Seguimos intentando en otras puntas de islas, algunas costas llenas de troncos y arboles sumergidos donde conseguimos clavar algunos otros doradillos y luego volvimos a intentar en otro pedrero.
Aquí la fuerza del agua era realmente importante, la piedra afloraba apenas en la superficie y dividía la corriente en dos.
Lancé la mosca de manera frontal a la piedra, dejé que la mosca se metiera debajo y en frente de la piedra y la saqué recogiendo enérgicamente. Ninguna respuesta.
Luego lancé la mosca haciendo que pase por el costado de la piedra, dejándola profundizar en deriva muerta y noté entonces, que dicha deriva se detenía bruscamente, (inmediatamente pensé: o enganche en la piedra o pique!) tensé con la mano izquierda la línea y levanté la caña para clavar.
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La respuesta no se hizo esperar, una violenta corrida y un posterior salto nos mostraron un hermoso dorado.
El pez ayudado por la fuerza de la corriente, presentó una formidable pelea de varios minutos, cabeceando pesadamente y corriendo hacia la profundidad cada vez que lograba aproximarlo.
Luego de reducirlo y tomarle algunas fotos, lo devolvimos lo antes posible al agua.
Luego recorrimos sectores costeros donde abundaban troncos sumergidos y allí capturamos varios dorados más.
Debíamos entrar nuestras moscas lo mas pegada posible a los palos y esperar que se sumerjan unos cuantos centímetros para luego recogerla enérgicamente.
Patrones con cabezas tipo muddlers y con ojos pesados fueron los más efectivos para cumplir con dicha premisa.
Los dorados las atacaban bruscamente, produciendo violentos piques y luego de un par de saltos trataban de meterse nuevamente entre los palos.
Si no actuábamos correcta y concentradamente los perderíamos seguramente por efecto de algún corte.
Luego, navegamos otros pocos minutos y otra vez un pedrero imponente se presento frente a nosotros.
Era una isla grande y a sus lados varios islotes que afloraban separados de unos pocos metros entre sí dejando que el agua fluyera entre ellos y se formaran veloces correderas.
Jorge, nuestro guía, nos fue posicionando para que pudiésemos pescar ordenadamente cada piedra y corredera, y en una deriva frente a uno de los islotes otro dorado tomó violentamente mi mosca y se elevó en un salto espectacular, cayendo de costado y produciendo un gran borbollón.
Otra vez, además de la fuerza propia del pez, la violenta correntada me obligó a trabajar varios minutos para poder acercarlo a la lancha. Una vez izado, algunas fotos y nuevamente al agua.
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Hicimos un breve corte y regresamos al complejo donde pudimos degustar de un almuerzo tan sabroso como abundante. Desde este modesto espacio agradecemos el excelente trabajo de las damas de cocina que hacen su labor en forma excelente.
Ya por la tarde fuimos a otra zona costera y la experiencia de la mañana se repitió. Varias capturas de dorados pequeños entre los palos y el desafío de ser lo más preciso posible para colocar la mosca en el lugar correcto.
Realmente la cantidad de dorados era importante y el tiempo transcurría casi sin darnos cuenta.
Recorrimos distintos sectores del río, derivando la embarcación frente a las costas y en todos ellos pescábamos algún dorado o pirá pitás.
Ya sobre la tardecita y frente a una formación rocosa que se presenta en la punta de una isla pudimos clavar un par de dorados de considerable porte.
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Otra vez, la lucha plena de veloces corridas y espectaculares saltos hicieron que nuestras expectativas se colmaran totalmente.
Decidimos entonces volver a nuestro alojamiento y, luego de una reparadora ducha, nos esperaba una exquisita cena.
Quiero aprovechar esta oportunidad para destacar la impecable atención de Federico (responsable de Puerto Paraíso en Itatí), que estuvo a disposición sin dejar detalle alguno librazo al azar, colaborando en todo momento e incluso acompañándonos desde otra embarcación, haciendo que sólo tengamos que pensar en nuestros equipos de pesca.

Realmente debo expresar que Itatí es un lugar que merece ser visitado por cualquier mosquero. Cantidad de situaciones diversas de pesca, muchos piques y capturas, algunas realmente buenas, y la posibilidad latente de que en cualquier momento aparezca algún “monstruo” de esos que no se olvidan jamás.
Hasta la próxima………
Marcelo Boschetto
Dirección: Los Benedictinos s/n barrio Abarape
Teléfono: (03781) 495336 / 15608637 / (03783) 493479
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26 November, 2010 - 18:09
Muy linda la nota…..la narración de la captura lo traslada a uno al lugar.
Felicitaciones!
Nicolás.
6 May, 2011 - 21:02
ta muy bueno yo soy de la rioja espero ir algun dia a tira las para probar suerte saludos
12 July, 2011 - 16:03
hola queria saver cuando es la veda en itati este año
7 October, 2011 - 17:17
bien para el lengua e goma
7 October, 2011 - 17:18
bien lengua e goma