Dorados con Mosca en el Río Dulce

Relato de una divertidísima jornada de pesca con mosca de dorados en la zona de Villa Atamisqui.
Un par de llamadas, algunos preparativos básicos y el viaje listo. Oscar y Darío serían de la partida para este viaje.
La idea era visitar nuevamente la zona del Rio Dulce cercana a la población de Villa Atamisqui.
Hace solo un par de semanas atrás hicimos un viaje junto a Oscar y su hijo, Mario, otro entusiasta mosquero, y mi hijo Gianni y la verdad es que nos divertimos a lo grande y nuestros pibes, que hacen sus primeras armas en esta amada actividad, pudieron pescar una gran cantidad de dorados y atesorar muchos conocimientos acerca de la pesca con mosca de esta combativa especie.
En otro tiempos no tan remotos esta zona nos había deparado grandes emociones con capturas de dorados de porte realmente grandes.
Por todos es ya sabido que en el año 2004 se produjo una increíble e indignante mortandad de peces que exterminó casi por completo la fauna íctica de ese río.
Ya habíamos comprobado en nuestra primera incursión, que doradillos había muchos, así que ahora, con todo el tiempo disponible para nosotros (los chicos nos habían tenido a las corridas) queríamos dedicarnos a pescar un día entero mas relajadamente, probando distintas moscas, leaders y buscando algún lugar del río que nos diera alguna captura un poco mas grandecita.
El porte de los doradillos nos animaba a encararlos con un equipo liviano así que un equipo numero 5 y otro numero 6 fueron los elegidos
Luego de varias horas de viaje llegamos a la Villa Atamisqui donde nos recibió la familia Sequeira, más que nuestros anfitriones, amigos, que como siempre nos deleitaron con sus espectaculares delicias gastronómicas.
De allí directo a pescar.
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El rio, en una de sus orillas, posee una barranca alta, donde la corriente se recuesta, profundizando el lecho de tosca. En la otra margen, una extensa playa arenosa interrumpida por muchos troncos que dan contorno irregular y dibujan sus costas.
En su interior, una gran cantidad de islotes, algunos formados por afloramiento del mismo suelo y otros tantos por troncos que encallan y arman productivas correderas y pequeños canales.
Ansiosos armamos nuestros equipos. Me decidí por la caña 5 con una línea de flote y un leader largo (10 pies) con una mosca atada con ojos bien pesados para que profundice rápidamente.
En solo un par de minutos los tres comenzamos a clavar doradillos cuyo peso oscilaba entre los 800 grs y 1.5 kgs.
Cada lanzamiento preciso y cada deriva natural frente a un obstáculo era un pique seguro.
Realmente era una delicia disfrutar de tantas capturas con un equipo liviano.
Por la tarde crucé el río hacia un islote de tosca que afloraba cerca de la otra margen.
Allí comencé a meter la mosca pegadita a la barranca y cuando esta profundizaba mientras derivaba, los piques se sucedían, sólo que en este sector aparecieron varios dorados un poco mas grandecitos que los anteriores que me dieron una dura lucha debido a la fuerza del rio y a la limitada potencia de la caña.
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En definitiva, una jornada plena de diversión, muchos lanzamientos, muchísimas capturas, cientos de metros de rio para caminar y descubrir, pruebas de diversos patrones de mosca, etc., en síntesis todo lo que a los mosqueros nos entretiene.
Con respecto al equipo: el leader si es largo trabaja mejor en la deriva y ayuda mucho en la profundización así que les recomiendo no menos de 9 ft.
El tippet, debido al porte de los doradillos (el mas grande habrá tenido cerca de 3.5 Kg), es mas que suficiente un 0.28 o 0.30 mm
Todas las moscas pescaron bien pero algunas hicieron diferencia.Les recomiendo hacerlas con ojos pesados, colas suaves y largas y cuerpos sin tanto volumen, de manera que faciliten la profundización.
Los colores tradicionales como negro/negro cola roja o amarilla con blanco con bastante brillo se llevaros las palmas. Las cabezas de las moscas no son necesarias en ciervo así que si las hacen en epoxi o algún sintético tipo palmer chenille, mejor; ya que profundizan más y son más fáciles de castear con una caña liviana.
Los anzuelos no necesitan ser extremadamente fuertes pero si filosos así que cada uno monte sus moscas en sus preferidos. El tamaño 1/0 es más que suficiente. Como un humilde consejo les recomiendo apretar las lancetas de los anzuelos para favorecer la devolución de las capturas.
Creo que estamos en presencia de un lugar donde encontraremos una cantidad importante de situaciones de pesca que nos enriquecerán, ideal para que un principiante haga sus primeras armas: aprenda a pinchar un dorado, a derivar correctamente, a sentir el roce de las moscas en el fondo y diferenciar un “toque” o un pique de un enganche; a tirar con precisión frente a un obstáculo y no a cualquier parte, etc. y donde pasaremos sin duda un divertido día de pesca con amigos.
Para terminar solo me resta contarles que volví con una inmensa alegría por comprobar que el Rio Dulce se repobló de dorados. Todavía son chiquitos pero seguramente si aprendemos de los errores que se han cometido anteriormente y los cuidamos, en unos años mas, podremos encontrarnos con alguno de esos “Bichazos” que antes nos sorprendían gratamente.
Hasta la próxima………
Marcelo Boschetto








